Terapia para evitar el divorcio
Un alto porcentaje de los divorcios puede evitarse con ayuda de la terapia de pareja, si se busca esta ayuda de manera inmediata, cuando el problema surge.
Todas las parejas experimentan una crisis severa que las pone en riesgo en algún momento. Esto es parte del proceso normal en una relación y suele resolverse con el esfuerzo de ambos miembros y mucha paciencia. Pero el problema surge cuando la pareja no es capaz de manejar esta crisis y sucumbe ante ella.
Precisiones acerca de los conflictos de pareja:
A lo largo de la vida de una relación de pareja se producen numerosos conflictos, principalmente durante el primer año de convivencia, por los ajustes naturales; luego tras la llegada del primer hijo, por las presiones y desgaste emocional y físico que esto supone, a los ocho años; a los once; a los veinte años; y cuando los hijos se van, que se produce el síndrome del nido vacío.
La edad más frecuente en que las parejas concurren a consulta con un terapeuta de pareja es entre los 35 y los 45 años.
Las mujeres tienen mayor disposición para solicitar la ayuda de un terapeuta cuando surgen las crisis y desean evitar complicaciones mayores. Los hombres, en cambio, presentan una marcada resistencia a recibir la ayuda de un terapeuta. Solamente aceptan voluntariamente la consulta cuando se sienten culpables o cuando temen perder definitivamente a su pareja.
Los problemas en la comunicación son los mayores causantes de los conflictos de pareja, ya que inciden negativamente en la capacidad de la pareja para lograr acuerdos que les permitan la viabilidad de la vida en común. Aprender a negociar las diferencias es una de las claves para sortear las dificultades.
Terapia para evitar el divorcio:
Cuando aparecen los problemas de comunicación, surgen los celos, se dificulta la convivencia y el entendimiento, por eso se hace necesaria la ayuda de alguien que pueda mirar desde fuera y posea la capacidad de mediar.
En la terapia se evalúa el estado de la pareja y la evolución del problema. Se valoran las causas y la opinión de ambos miembros de manera imparcial.
Hay una serie de síntomas que sirven como señal de alerta sobre una relación en peligro: pasar más de un mes sin mantener relaciones sexuales, pasar más de un año sin compartir actividades recreativas (salidas a bailar, comer, hacer deportes, etc.). En estos casos, la pareja debe reflexionar sobre la relación y lo que puede haber ocurrido con la misma.
Es fundamental que cada miembro de la pareja tenga su espacio personal, esto le permitirá madurar y desarrollarse como individuo. Esto posibilita el enriquecimiento de la relación de pareja, ya que ambos tienen aportes que brindar.
Aprender a perdonar es fundamental en la subsistencia de una pareja, también la capacidad de negociación, la de ceder sin sentirse heridos.