Mujeres Solteras

Mujeres solterasPor qué hay mujeres solteras que tienen todo a favor son lindas, inteligentes, trabajadoras, compañeras y sin embargo, no pueden retener a un hombre por más de dos meses a su lado?

Como si poseyeran una capacidad innata para ahuyentar varones, consiguen conquistar a los mejores ejemplares masculinos, pero los pierden de vista al poco tiempo de iniciar la relación. Tal vez te haya pasado a vos, o te esté pasando y seguramente más de una vez te habrás preguntado qué estás haciendo mal. Pero no conoces la respuesta. Y si estás en la franja que va de los 25 a los 35 años, quizás ya te haya atacado la ansiedad por estabilizarte y formar una pareja "de verdad". Por otra parte, está el eterno "problema" del reloj biológico: apartar de determinado momento, queremos encontrar al hombre indicado para poder formar una familia antes de que sea "tarde".

Por qué a pesar de tener tan claro su deseo, hay mujeres que se frustran una y otra vez? Es cierto: los hombres están muy difíciles. Pero no todos son así. Hay tipos adorables y compañeros, y en esos casos deberíamos preguntarnos qué falla cuando nuestra relación se va al diablo. "En general, Tas relaciones no se deshacen por causa de conflictos importante por sorprendente que parezca, éstos a menudo se encaran en forma constructiva", explican los doctores Connel Cowan y Melvin Kinder en su libro Las mujeres solteras que los hombres aman, las mujeres que los hombres abandonan. "La mayoría de las relaciones mueren lentamente y sin que ninguno de los dos integrantes tenga conciencia de ello.

Las mujeres solteras

ESPANTA HOMBRES#1.
Somos herméticas Por más que digan lo contrario, en la práctíca muchos hombres y mujeres solteras eluden la intimidad. Ingresar a un terreno más personal implica quitarse los velos, mostrarse, volverse vulnerable. Muchas mujeres prefieren mantener distancia y de ese modo, protegerse de un posible rechazo. Y ese es un problema: para que cualquier historia funcione es importante crear un código verdadero y aceptar la fragilidad como un estado necesario para acercarse al otro. "Como terapeutas, oímos a diario estas declaraciones: Tengo miedo de que si realmente llega a conocerme, ya no le agrade'", explican Cowan y Kinder. "Sin embargo, si aprendemos a aceptar nuestras cualidades buenas y no tan buenas, y si tenemos más confianza en nosotros mismos, nos sentiremos más cómodos cuando otro nos conozca. La intimidad dejará de ser intolerable y pasará a ser valiosa, reconfortante y placentera".

ESRANTAHOMBRES #2
Queremos cambiarlos Cuando lo conoces detectas algunos "detalles" que no te resultan felices: no te deja terminar las oraciones, trabaja quince horas por día y noche cierra la puerta por comple tocada vez que va al baño. Pero eso no es lo peor: lo más grave es que pensás que esas mañas pueden corregirse. ¡Ja! Entérate, los hábitos de un hombre son tan inamovibles como un brazo. Y vos caes en uno de los vicios más comunes: criticarlo. Marcarle los errores es tan adictivo como apretarte un grano. Pero de tanto ver la paja en el ojo ajeno, no te percatas de la viga en el tuyo. ¿O acaso sos perfecta? A menudo estás tan convencida de que tenes que cambiar al otro, que no te fijas en los aspectos de tu personalidad que pueden molestar. Y eso es un problema: si existe una forma de modificar algo en tu pareja, esa forma tiene que ver con la autocrítica. De lo contrario, no sólo él seguirá igual, sino que huirá de vos. "El poder reside en cada persona", aseguran Cowan y Kinder. "Pues cuando en una relación alguien cambia, el otro debe cambiar también, pues se ve forzado a reaccionar de manera distinta".

ESRANTAHOMBRES #3
Tenemos que perder nuestra identidad A veces existe el miedo a perder la autonomía si nos abrimos demasiado a un hombre/ Cuando tenemos una vida armada (trabajo, i gimnasia, salidas con amigas los viernes, taebo: los jueves) la idea de romper la agenda puede ser perturbadora. Quizás en un plano conscíente deseemos compartir nuestra vida con . alguien, pero en otro plano, es probable que haya una resistencia a cambiar las estructuras instaladas en nosotras. Ese temor a perder la identidad, acaso te lleve a sobreactuar la individualidad: hay mujeres solteras que, para demostrarse a sí mismas que no perdieron la vida anterior, no cambian un solo horario de la agenda para estar con un hombre. Esa resistencia, que al principio puede ser hasta seductora (si te haces la difícil, él te desea más) a la larga es frustrante para cualquier tipo. Si te pasa esto, sería importante analizar por qué estás tan metida en vos misma. Pero, entre tanto, pensá lo siguiente: "La solución a tu vida no consiste en evitar la intimidad", subrayan Cowan y Kindler "sino en dejar que ésta evolucione poco a poco, y en negociar sus condiciones con creciente confianza y amor, cerciorándose de que nunca sea unilateral".

ESRANTAHOMBRES #4
No soportamos que ellos tengan necesidades Un hombre vulnerable a veces es más intolerable que un hombre agresivo. Así de raro. Los tipos sensibles, humanos, flacos, nos hacen sentir amenazadas o pero nos hacen perderles el respeto. La pregunta es: ¿Qué significa ser "vulnerable"? Porque al principio de cualquier relación hay una idealización: las mujeres vemos a los hombres fuertes y seguros. Pero conforme se profundiza el lazo, los puntos débiles empiezan a aflorar. Ahí entendemos que el Príncipe Azul es más prosaico de lo imaginado, y nos dedicamos a bajar línea. El juego, en muchos casos, es puramente histérico: "Cuanto más vulnerable sea, más me necesita, y parlo tanto menos me interesa", podrían decir algunas mujeres solteras . Hasta que el tipo, harto de no encontrar ima compañera real, se va. Y ahí, cuando ya es tarde y se llevó la ropa de tu casa, descubrís que él era El Hombre. "La dependencia emocional de un hombre con respecto a una mujeres vivida como un tema de conflicto", destacan Cowan y Kinder. "Es crucial que las mujeres entiendan este conflicto, porque se trata de un determinante muy importante para que un hombre se vaya".

ESPANTAHOMBRES #5
Queremos salvarlos Cuando Lorena conoció a Federico, él acababa de sufrir un fracaso comercial importante: un socio lo había estafado en un negocio que, ya de por sí, no era demasiado redituable. Si bien Federico se consideraba emprendedor, nunca le había ido bien con los números. Así que la unión con Lorena parecía perfecta y complementaria. Lorena lo ayudó a llevar la nueva empresa por buen camino, y además se convirtió en una especie de "maestra" que lo ayudaba con las relaciones públicas. Hasta acá, todo suena perfecto. Pero en este aluvión de "buena onda" hay un germen de destrucción: cuando una mujer se mete tanto en los negocios ajenos, eso puede ser visto como un intento de dominación. Porque una vez que el emprendimiento del otro está en marcha, es muy tentador seguir haciendo sugerencias y pensar: "si yo estuviera al frente, las cosas funcionarían mejor". Esto puede derivar en luchas de poder en la pareja, que es lo que les arruinó el amor a Lorena y Federico.

Por qué hay mujeres que, de tan avasallantes, funden una relación? "A veces, la forma de hacerte cargo de tu inseguridad con los hombres consiste en volverte valiosa para ellas", sostienen Cowan y Kinder. "Si elegiste esta manera de ganar el amor de un hombre, toma conciencia del resentimiento acumulado que puede salir a la luzsino permitís que él se desarrolle por sus propios medios".En la pareja es muy delicado el límite entre la generosidad y el control. Para que haya una mujer dominante, claro, debe haber un hombre dominado. Pero sabe que la voluntad "salvadora" es un arma de doble filo: el hombre débil no desea perder la ayuda de la mujer, pero a la vez se enfurece al verse en posición desventajosa frente a ella. Por lo tanto, sería bueno que analices si tus sanctas intenciones producen el efecto deseado.

ESPANTAHOMBRES #6
Damos demasiado En el pasado se volcaba sobre la espalda femenina la responsabilidad de que un amor durara. Se nos enseñaba que el valor personal "Las relaciones no se deshacen por conflictos importantes. La mayoría mueren lentamente, sin que ninguno de los dos tenga conciencia". dependía, en gran medida, de nuestra capacidad de mantener feliz a un hombre. Las nenas crecían tratando de complacer a papá y, cuando eran grandes, cambiaban el objeto de amor y se buscaban un marido. Aunque ese estilo "sometido" de la femineidad cambió, todavía quedan muchos resabios. Aún hoy, cuando se habla tanto de la "igualdad de sexos", las publicidades continúan exhortándonos para que actuemos y luzcamos de modo tal que los hombres que nos rodean nos adoren. Ojo: no está mal brindarte con generosidad. Pero ningún exceso es bueno. "Las mujeres solteras que se vuelven altruistas por demás, a menudo han sido consideradas enfermas y masoquistas", aseguran Cowan y Kinder. "Son mujeres que se ven inexorablemente atraídas hacia relaciones dolorosos". Hay frases clásicas: "Hago de todo por él, pero no lo reconoce". O: "Tengo sem con los hombres demasiado pronto, me da miedo decirles que no". Cuando das demasiado para llenar un vacío propio, llegas a creer que la actitud altruista es lo que se espera de vos. Pero ese amor puede volverse agobiante.

Pensá al revés: fíjate si en tu historia hubo alguna relación en la que él te atosigara con regalos, invitaciones, palabras. Es la ley de la oferta y la demanda: cuanto más se ofrece, vale menos aquello que se da. Si le brindas todo, a él le quedará poca motivación para hacer algo. Y apartir de ahí se armará un círculo vicioso: él se alejará porque se sentirá abrumado y vos lo llenarás de más afecto para que no se aleje. Atenta: si das demasiado, corres el riesgo de que te pierdan el respeto.

ESPANTAHOMBRES #7
Jugamos a los "siameses" Hay mujeres solteras establecen una relación simbiótica con sus parejas, y qi lieren hacer todo de a dos. Ir juntos al gimnasio, al supermercado o a un taller literario; ver la tele siempre a dúo, compartiendo el mismo chocolate. Pero estas parejas están condenadas a durar poco: si no hay mayor individualidad, la simbiosis avanzará tanto que llegará a un punto de no retomo. Y ya en esa instancia irrevocable, cualquier búsqueda de la individualidad tendrá un final trágico. Antes de que sea tarde, dale a tu novio espacio para respirar, salir con sus amigos y hacer su vida. Y aprende a bancarte tu propia soledad. Porque algo que en primera instancia puede resultarte perturbador emprender algo sin compañía puede transformarse en una tarea placentera, que te haga sentir más segura.

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