Cómo hacer masajes
El masaje de pareja es una actividad altamente placentera para compartir entre dos. Para realizarlo, es necesario un ambiente apropiado donde poder relajarse y situarse en una posición confortable y agradable.
No es conveniente practicar un masaje sobre una piel con heridas, contusiones o traumatismos. El mejor lugar es una cama con colchón duro o sobre una alfombra mullida.
También debemos cuidar la higiene de las manos y evitar el uso de anillos, relojes, pulseras, etc., que puedan dañar la piel durante la sesión.

Las maniobras del masaje:
Las maniobras del masaje se pueden clasificar en cuatro grupos:
• Calmantes y sedantes, caracterizadas por los movimientos lentos, suaves y rítmicos. Suelen practicarse con las palmas de las manos, ejerciendo una presión muy leve sobre la piel.
• Estimulantes: son maniobras rápidas, bruscas e irregulares. Se utiliza toda la mano, pero principalmente los dedos, que ejercen una presión bastante intensa.
• Roce superficial o leve: es el tipo de maniobra más suave y sedante, es más bien una caricia leve. Puede realizarse con el torso o la palma de la mano, apenas rozando la piel.
• Amasamiento y golpeteo: esta maniobra se utiliza solamente con los masajes estimulantes, pues puede resultar un poco brusca. Consiste en manipular la piel con los dedos, como si estuviéramos amasando, alternado con golpecitos suaves en la zona. Esta técnica debe practicarse con cuidado para no dañar a la pareja.
La sesión de masajes de pareja puede durar una hora, aunque no existen reglas que midan el tiempo que debe durar, puede ser más o menos.
El uso de aceites para el masaje:
Es conveniente utilizar algún agente lubricante para lograr un mayor deslizamiento en el masaje, por lo general se utilizan aceites, los que pueden ser de diversas clases.
Pueden emplearse aceites esenciales, geles, aceites lubricantes para masajes, entre otros. No se recomienda utilizar cremas o lociones corporales, ya que la piel las absorbe rápidamente, perdiéndose en poco tiempo el efecto lubricante.