Juegos románticos
Con el paso del tiempo, las parejas se establecen y consolidan, pero también, adquieren más responsabilidades y tienen menos tiempo para compartir momentos juntos. La casa, los hijos, el trabajo, el estrés, atentan contra la relación de pareja con lo que se van desgastando. Para evitar que la relación muera, debemos intentar acercamientos, compartir experiencias de calidad y pasar momentos gratos en la mutua compañía.
Cuando el entusiasmo y la pasión se apaciguaron, las palabras cariñosas nos suenan ridículas y dejamos de preocuparnos, en ese momento, la relación comienza a peligrar. Es entonces cuando debemos intentar reavivar la llama del amor que nos unió.
Esto puede lograrse mediante el romanticismo, capaz de refrescar la relación. Cuidar los detalles, sorprender al otro ocasionalmente, reforzar los vínculos con creatividad y diversión.
Algunas ideas para juegos románticos:
Cuando vivimos una relación de pareja, lo que más cuenta son los pequeños detalles. Son los que nos hablan de cuál es el lugar que ocupamos en el corazón del otro, si se preocupa por nuestro bienestar, si desea hacer nuestra vida más agradable.
• Los regalos: un regalo pequeño sin motivo es una sorpresa que despierta la ternura en quien lo recibe. Ropa interior divertida o sexy, la música favorita del otro. Dejarle una fotografía significativa de la pareja con una carta de amor en un sitio donde pueda verla al levantarse. Entradas para ver su espectáculo favorito. Flores, bombones, licores.
• Los planes en común: estos planes consisten en tornar lo cotidiano en algo especial y diferente. Un desayuno especial en aquellas fechas de relevancia, o en los días libres, para disfrutar de ese tiempo que de ordinario pasamos deprisa. Un fin de semana sorpresa fuera de la ciudad. Cine, teatro, ballet, cualquier actividad cultural que pueda compartirse.
• Romanticismo en la casa: las maneras de decir “te quiero” son infinitas y podemos ponerlas en práctica. Esconder papelitos con mensajes de amor en su ropa, bajo la almohada, pegados en el espejo del baño, etc. Sirven para reforzar la comunicación y hacen que el otro se sienta especial. Que cada cena sea un evento especial, sin grandes preparativos, simplemente sorprendiendo al otro con un plato de su agrado. Convertir el dormitorio en un espacio acogedor y sensual es una forma de mantener la llama viva y el deseo.