Amor obsesivo
El amor es un sentimiento que une libremente a dos personas, haciéndolas crecer individual y conjuntamente.
Cuando dos personas se relacionan de forma simbiótica, de manera tal que se sienten dueños de la otra persona y controlan toda su vida, eso no es amor, es obsesión. Este falso amor es propio de personalidades depresivas e inseguras.
Estas personas no son capaces de emprender una relación donde tengan una vida propia y crezcan durante la misma, por lo que dejan pasar la oportunidad de desarrollar su potencial y también pierden su identidad, por lo cual buscarán mimetizarse con el otro en una relación enferma.
Aspectos del amor obsesivo:
El amor obsesivo tiene características neuróticas, las cuales tienden a reproducir el modelo de relacionamiento con los progenitores, en aquellos casos en que no se ha logrado superar ese patrón, por lo que se aspira a repetir las exigencias de la infancia durante la etapa adulta.
Los amores obsesivos tienden a considerar a la pareja como un objeto de su propiedad y por tanto, pretenden controlar su vida.
No podemos considerar amor a la obsesión amorosa, pues se trata de usar al otro como si fuese un objeto.
El miedo a la pérdida provoca que el obsesivo intente mimetizarse con su pareja para poder estar todo el tiempo con esta y ejercer un control absoluto sobre todo lo que hace y piensa, convirtiendo a la relación en una cárcel.
En una verdadera relación amorosa, las personas se sienten amadas y respetadas, reciben la comprensión del otro y experimentan un crecimiento personal.
En las relaciones obsesivas lo que existe es un problema de baja autoestima que conduce a la persona a aferrarse al otro por temor a la soledad.