Cómo preparar una cita a ciegas
Una cita a ciegas es aquella donde ninguno de los dos participantes se conoce personalmente.
En la actualidad, las citas a ciegas han cobrado impulso, sobre todo desde la llegada de los chat, facebook y los foros, que propician la constitución de espacios virtuales de encuentro en los que se pueden establecer relaciones interpersonales de amistad, comerciales, de pareja.
Una cita con alguien desconocido implica una serie de sentimientos y sensaciones dispares, por un lado genera expectativas e ilusiones de conocer a la persona indicada y formar con ella una relación. Pero por otra parte, existe una serie de temores acerca de las consecuencias que puede acarrear dicho encuentro si la persona no resulta ser lo que dijo, o si no se establece la química entre ambos, o si los objetivos de ambos difieren sustancialmente.
A pesar de todas las consideraciones anteriores, las citas a ciegas continúan aumentando y si te vas a arriesgar a esta experiencia, es mejor estar preparados para lo que pueda ocurrir.
Consejos para preparar una cita a ciegas:
Las citas a ciegas pueden resultar una experiencia encantadora o convertirse en un desastre que debemos sobrellevar.
Lo principal que debemos tener en cuenta antes de una cita a ciegas es no mentir bajo ningún concepto. Esto abarca desde el aspecto físico, hasta nuestra mascota. A nadie le gusta que lo engañen, podría sucederte lo mismo. Además, de esta forma se evitan desilusiones y pérdidas de tiempo.
El vestuario es muy importante en la primera cita, ya que es la primera impresión la que cuenta, por tanto, elegiremos un atuendo discreto y elegante. Siempre hay tiempo para lucir un vestido sexy, además, si tu cita no te gusta, no querrás entusiasmarlo.
Los nervios son naturales en una cita de esta clase, por tanto no debemos elegir para realizarla en un momento en que ya nos encontremos estresados.
Dejemos las ilusiones aparte y centrémonos en disfrutar de la cita como una salida divertida, sin esperar encontrar al amor ideal. Las relaciones surgidas de esta clase de citas no son muy frecuentes.
Es bueno solicitar ayuda de un cómplice que nos llame a los pocos minutos de comenzada la cita, para asegurarse de que todo está en orden. De no ser así, podemos utilizarlo como excusa para irnos del lugar.
Aquellas personas más tímidas pueden aprovechar para organizar una cita doble, de este modo tendrán el apoyo de un amigo y se sentirán más relajados.
No se debe llegar tarde a una cita a ciegas, es una falta de consideración hacia la otra persona.
Cuando no nos agrada nuestra cita, debemos aguardar al menos veinte minutos para abandonar la cita.
No se recomienda beber alcohol en una cita a ciegas. No debemos olvidar que se trata de un desconocido y que podríamos perder el control a causa del alcohol y lamentarlo luego.
Si nos gusta nuestra cita, no es necesario precipitarse, si el sentimiento es mutuo, las cosas se darán naturalmente.
Hay algunos temas de conversación prohibidos en estas citas: las ex parejas, tus problemas personales, las preguntas comprometedoras, las adicciones.
Aunque la cita sea un desastre, siempre sirve como experiencia y aprendizaje.